Viento y aspavientos
Alexander Androv
Traducido del búlgaro · Вятър и ръкомахане
Detrás de las palabras no hay nada oculto.
Todo está en ellas. En cada una.
Y en el orden, y en los puntos.
Podemos decirlas de mil y una maneras
y nada más.
Luego susurrarlas, tartamudearlas, jadearlas…
Leerlas otra vez y otra vez,
de nuevo y de nuevo…
Y entre líneas no hay nada oculto.
Ni música ni viento.
Mira: la música y el viento no nacen entre líneas.
Todo lo ambiguo está puesto sobre una sola mesa.
La mesa que antaño poníamos juntos
por hambre y por amor.
Hace poco, sin callar, y para no tener que hacerlo,
encontramos la manera perdida de percibir
el uno al otro y cada cual a sí mismo,
sin escribir, sin hablar.
Sin los gestos. Porque más allá de las palabras,
después de las caricias y los aspavientos
y antes de nuestro beso de despedida,
encontramos la manera callada de entendernos,
cada uno desde sí y el uno para el otro.