La lanzadora de cuchillos
Alexander Androv
Traducido del búlgaro · Хвърлячката на ножове
Toda mi geometría quebrada
acaba de sentarse a mi lado en la orilla.
A mi derecha se puso a pelar pipas
el policía que no esperaba el barco.
De todos modos, esta noche no hay barco.
Cogí unas pipas.
Esperaremos. Arrastrando los pies se acercó
una mujer. Y se puso a contar.
De España y de los lanzadores de cuchillos.
De los dieciocho que en nuestros días aún lanzan.
Con los ojos vendados. Entre ellos
era la única. Me lo mostró de mentirijillas.
El cuchillo parecía estar en su mano.
Me lo creí y me vi llevado a una función.
Y a su lado se puso una muchacha.
Habían sido pareja, dijo. Con los cuchillos.
Y que la confianza es muy importante.
Quizá lo piensa así por ser joven.
Y la otra me midió con la mirada:
mi voz, decía, se parecía a la de su marido.
El barco navegaba hacia nosotros.