Sopa, dulces y perfume
Alexander Androv
Traducido del búlgaro · Супа, сладкиши и парфюм
La abuela, la pobre, nunca tuvo perfume.
Hacía dulces con limón y vainilla.
Yo me sentaba en la terraza sobre el cántaro verde
y oía al abuelo gritar: «¿Ya la cociste, chiquilla?»
La abuela, la pobre, cocía también sopa de col
mientras hacía el dulce con limón. Y vainilla.
Yo me sentaba en la terraza y, ruidoso, al sol
roía el troncho de la col para toda la familia.
Mi hermano Víctor anoche me regañó
y me gritó que bajara del árbol ya.
«¡Andando, enano! Vamos al mercado.» Miró
los puestos y me susurró que vigilara.
Apareció cargando la col más grande,
me dio un capón en la nuca y echó a andar.
Pasamos junto a una señora de tacones
y entramos al patio. Y en la penumbra.
Llegó el domingo. Y yo ya tenía hambre.
Y gloria a la abuela: la sopa estaba lista.
Humeó en los platos y, un poco extraño,
la abuela... No vino con la cuchara a hurgar.
La abuela esperaba también el dulce, la pobre.
Frente al horno, sonriendo. Con algo suyo en mente.
Y con el papelito de la vainilla en la mano.
Se lo frotaba en el pelo en lugar de perfume.