Poema
Un coro de hombres canta a cuatro voces
Alexander Androv
Traducido del búlgaro · Мъжки хор пее на четири гласа
En la fila de los ancianos
nadie quería sostener el ison.
Y eso era todo lo que les ofrecían.
¿Habrían podido cantar otra cosa
sin un temblor,
un suspiro, una inspiración,
un jadeo, una flaqueza?
En la fila de los muchachos
nadie quería callarse,
aunque su parte
entraba en voz baja
y con mágica ligereza
solo a veces.
Solo a veces.
En la fila de los hombres
una especie de mirada fija
impedía a la mayoría
de ellos oír
la belleza del canto.
Y en la fila de los niños,
la mágica primera voz
se apoyaba sobre
las tres filas de su futuro.