Poema
El alma de Dios
Alexander Androv
Traducido del búlgaro · Душата на Бог
Nada más fácil que
comprender la Trinidad.
Y nada complicado ni inventado
en el icono no hecho por mano humana.
Al viejo monje, postrado
junto al ambón, pensativo,
le pregunté por el alma,
pero el hombre me echó.
Después, en otros monasterios,
en otros mundos y otras tardes,
pregunté a más visires de Dios
por el alma del Pastor.
Hubo también explicaciones.
Se enzarzaron en disputas.
Nombraron la Imagen y la Semejanza.
Me pintaron con palabras una Paloma.
Algunos callaron.
Y yo, con la ingenuidad propia
de un pastorcillo por los cerros,
seguí buscando
y preguntando por el Alma del Universo.