Retratos. El hombre que renunció a su buzón
Alexander Androv
Traducido del búlgaro · Портрети. Човекът, който се отказа от пощенската си кутия
Bueno, algún día tenía que hacerlo.
No me quedaba otra.
Desde hace doce años solo recibo en él
mis facturas del agua fría y
las demás de esa rama del saber...
Así que anoche lo revisé,
saqué de dentro otros dos sobrecitos blancos.
Lo arranqué con base y todo
y lo dejé tumbado de lado
en la despensa.
Allí lo tendré a mano.
Me escribiré postales desde lugares lejanos
y las echaré directamente en él.
Me escribiré cartas largas y cortas,
invitaciones de boda, invitaciones a las cartas,
mensajes, avisos, anuncios, publicidad
y catálogos,
paquetitos y avisos de grandes
paquetes que tendré que ir
a recoger
a la oficina de correos.
¿Me suscribiré a algo?
(¡Vaya idea! A esa no
pienso volver...)
Y cuando esté de humor,
me responderé con ingenio
a las cartas y a las postales,
a las suscripciones y cosas por el estilo.
Hasta leeré mi contador de agua,
el de la luz, el de la calefacción y el del tiempo
y me escribiré una factura que pagaré
con un cheque por correo, ¿y adivinen dónde lo echaré?