Retratos – El hombre que no sabía hablar
Alexander Androv
Traducido del búlgaro · Портрети - Човекът, който не умееше да говори
Se le leía en los ojos
que cualquier zorro debería tenerle miedo.
En las piernas, unas cuantas cicatrices de mordiscos
y una fuerza que no se escondía.
En sus manos siempre había sitio
para un poco más de voluntad de cerrarse en puño,
para un golpe pesado más,
para muchos apretones de manos más,
que él nunca llegó a entender.
Llevaba ya más de
medio siglo viviendo sin que nadie le pidiera hablar
(no es que no pudiera pronunciar palabras);
sabía que ese arte
que tanto alababan los débiles
no le hacía falta.
Y en mitad de un discurso oído por azar, y al final
de una conversación escuchada a escondidas, cuando sentía que el corazón
le latía un poco más deprisa y llevaba la sangre tibia a los extremos del cuerpo,
estaba convencido de que eso era casi tan sano
como un largo paseo por la tarde.