Sofía de noche
Alexander Androv
Traducido del búlgaro · Нощна София
Perderé el último autobús
y me preguntaré adónde ir.
Haré girar la cabeza en redondo
con un crujido de cosa quebrada
y, con los hombros y las cejas alzados,
con los párpados caídos,
arrastraré los párpados 12 kilómetros
más allá en la noche.
Y las jaurías de camareros sin techo
me preguntarán si deseo algo
mientras secan las copas vacías
con miradas secas.
Y yo me tragaré las respuestas
y les diré en voz baja:
«Una pequeña bien fría de lo que sea»,
lo justo para que no muera la conversación.
Beberé despacio
escuchando los recuerdos de los locos.
Apuntalaré a los borrachos en las mesas,
cribaré a los borrachos de las masas.
Tiraré de gruesas trenzas entrelazadas
mientras sonrío a chistes sin fondo.
Y me dará igual, me encalleceré y apuraré mi copa
con los chóferes y con los peluqueros que aman a los chóferes.
Y por la mañana picaré yo mismo mi billete
en la última parada del primer autobús.
Y tenderé la camisa y el pantalón en el sofá
para que duerman un rato encima de mí.
Y, más sabio, sabré ya que no se les pide música
a los camareros si quieres que algún día sean buenos actores.
Para ellos es una grosería imperdonable.