Poema
Hilera tras hilera crecían…
Alexander Androv
Traducido del búlgaro · Ред по редом расли...
Cada noche voy hasta Tijuana,
a la terraza de doña Ilona,
y allí con la gente de la frontera
cantamos las canciones de la libertad
del puro celeste
Y cada mañana despierto
bajo los dos pinos junto a la casa del viejo Stavri
y bajo otro cielo azul
con la hierba fría bajo la cabeza
y no eran las canciones de la libertad,
y el puro celeste no lo recuerdo,
eran solo mis sueños,
y mis ojos en la lejanía.